Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco explica que un adolescente abusa de internet cuando esta conectado mas de 2 horas al día. si además existe privación del sueño (menos de 5 horas) y se prefiere navegar a tener otro tipo de relaciones sociales, se puede pensar que una persona tiene riesgo de adicción. Otro aspecto importante es pensar en la red constantemente.En redes sociales virtuales como Facebook, Hi5 o Tuenti se puede entrar en contacto con muchas personas este hecho atrae a quienes apenas tienen una red social formada, que tienden a sobreexponerse para ser más conocidos: mandan fotos, chatean y cuelgan fotografías incluso de su intimidad.
Los niños son caldo de cultivo ya que tienen más facilidad para acceder a las tecnologías. María José Mayorgas, psicóloga infantil de la Fundación Gaudium, ofrece datos escalofriantes de un estudio de la Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid: un 37 por ciento de los menores reconoce sentir necesidad de conectarse con frecuencia (25 por ciento en primaria y 50 por ciento en bachillerato), un 30 por ciento ha facilitado su teléfono en la red, un 15 por ciento se ha reunido con desconocidos, un 7 por ciento no avisó a nadie, y en un 9 por ciento de los casos la persona con la que el menor quedó no era la que esperaba.

